Natseret

Dedicado A La Difusión De La Vida Y Las Enseñanzas Del Maestro Yahoshúa De Natséret

Transfondo Israelita De Las Enseñanzas De Yahoshúa

Publicado por TzephanYAH GavriEL Ben Leví en julio 24, 2008

Introducción A La Fe Nazarena

Transfondo Israelita De Las Enseñanzas De Yahoshúa

Por Aví Ben Mordekáy

Yahoshúa conocía bien las Escrituras Hebreas y las costumbres israelitas y siempre vivió en armonía con la Ley de Yahwéh:

* Celebraba la Pascua – Mar. 14:12; Juan 13:1

* Asistía a la Fiesta de Cabañas – Juan 7:2,8,14

* Bendecía el pan y el vino – Mat. 26:26.27

* Aconsejó al leproso que curó que fuera al sacerdote – Mar. 1:44

Comparemos algunas de sus enseñanzas con pasajes similares en las Escrituras Hebreas y con los escritos rabínicos antiguos.

Mateo 19:24

El Talmud usa una expresión similar al referirse a los argumentos sutiles y finos de los eruditos de la academia Pumbedita:

“Tal vez ustedes son de Pumbedita, … donde ellos pasan un elefante por el ojo de una aguja”. (Baba Metzia 38b; Berakhót 55b.

Juan 3:16

-Compare con Habakuk 2:4: “El justo vivirá por la fe”.

El Talmud (Makót 24ª) comenta sobre eso: “Fue Habakuk quien vino y los basó todos [los principios de justicia] en uno [principio], como dice, Pero el justo vivirá por la fe“.

Mateo 7:12

-Compare con Lev. 19:17, 18,

El Talmud (Shabat 31ª) comenta: “Hilél … le dijo: ‘Lo que es odioso para ti, no se lo hagas a tu prójimo: esa es toda la Toráh, mientras que el resto es el comentario de eso; ve y apréndelo”.

Mateo 5:17

-Compare con Deut. 4:2.

El Talmud (Shabat 116b) comenta: “[Rabí Gamaliel]… Les dijo: ‘Miren al final del libro [de Moisés], donde está escrito, Yo no he venido a destruir la Ley de Moisés ni a añadir a la Ley de Moisés”.

Mateo 23:4

El Talmud se refiere a muchos de los fariseos como que estaban afligidos de “La plaga de los fariseos”. (Sota 22ª).

Mateo 23:3

-Copare con Salmo 50:16, 17.

El Talmud (Yebamót 63b) comenta: “Ellos le dijeron a Ben Azái: ‘Algunos predican bien y algunos actúan bien; otros actúan bien pero no predican bien; ¡tú, sin embargo, predicas bien pero no actúas bien!”

Mateo 7:3

-Compare con Proverbios 18:17.

El Talmud (Baba Batrá 15b) comenta: “Si el juez le dijo a un hombre: ‘Saca la paja de entre tus dientes,’ él respondería: ‘Saca la viga de entre tus ojos’”.

También: “Rabí Tarfón dijo: ‘Me pregunto si hay alguien en esta generación que acepte corrección, porque si uno le dice: Quita la paja de entre tus ojos, él responde: ¡Quita la viga de entre tus ojos!” -Arakín 16b.

Mateo 5:18

-Compare con Proverbios 30:6.

El Talmud (Sanhedrían 107ª) comenta: “Ni una sola yod puede eliminarse”.

Marcos 2:27

-Compare con Éxodo 23:12.

El Talmud comenta: “El Sábado se te da a ti, pero tú no estás entregado al Sábado”. – Tratado Shabata, en Mekilta, vol. 3, pág. 198.

Mateo 7:2

-Compare con Isaías 32:8.

El Talmud (Sotá 11ª) comenta: “Dijo Rabá: La Mishnáh debe entenderse así: Es lo mismo en conexión con el bien que hay la misma medida; sin embargo la medida en el caso del bien es mayor que la medida en el caso de castigo”.

Mateo 5:29

-Compare con Eclesiastés 11:10.

El Talmud (Nidá 13b) comenta: “‘Es preferible que se le abra el vientre y no que vaya al hoyo de destrucción’”.

Mateo 5:37

-Compare con Eclesiastés 5:2, 3.

El Talmud (Shebuót 36ª) comenta: ” ‘No’ es un juramento; ‘Sí’ es un juramento … Dijo Rabá: Pero sólo si él dijo: ‘¡No! ¡No!’ dos veces; o si dijo: ‘¡Sí! ¡Sí!’ dos veces”.

Estos pasajes paralelos muestran la aprobación que dio Yahoshúa a las enseñanzas rabínicas, así como a las Escrituras hebreas. El sólo les dio nuevas aplicaciones y las refraseó para embellecerlas más y hacerlas más comprensibles.

La Prueba En El Desierto

Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13; Lucas 4:1-13

Ya que sabemos que el Santo, bendito sea, se revela a todos los pueblos en el desierto, también se espera que los demonios se revelen en el desierto y lugares desolados. Para cada verdad buena y perfecta del Eterno usted puede hallar una falsificación.

Sino la bestias salvajes del desierto yacerán allí; y su casas estarán llenas de criaturas siniestras y los buhos habitarán allí… y los sátiros danzarán allí” (Isaías 13:21). Véase también Isaías 34:14; Luc. 8:29.

Bajo estas condiciones espirituales encontramos a hasatán (el Adversario) en el desierto confrontando a Yahoshúa durante sus últimos cuarenta días y cuarenta noches (Mar. 1:13).

Esta confrontación no era nada nuevo para Yahoshúa. Según la Hagadá (historias) hebreas, hasatán había estado alrededor por mucho tiempo:

Y mientras Abraham proseguía su camino con su hijo Isaac, vino Satán y se le apareció a Abraham en la figura de un hombre muy anciano, humilde y de espíritu contrito, y se le acercó a Abraham y le dijo: ‘¿Eres tonto o bruto, que le vas a hacer eso hoy a tu hijo único? Porque Elohim te dio un hijo en tus últimos días, en tu edad avanzada, ¿e irán y lo sacrificarás hoy siendo que él no cometió violencia, y ¿harás perecer de la tierra el alma de tu hijo? ¿No sabes y entiendes que eso no puede proceder del Señor? Porque el Señor no puede hacerle al hombre semejante mal sobre la tierra para decir: ‘Ve y sacrifica a tu hijo’”. Y Abraham oyó esto y supo que era la palabra de Satán que se empeñaba en apartarlo del camino de YHWH, pero Abraham no hizo caso de la voz de Satán, y Abraham lo reprendió de modo que él se fue”. (Libro de Yashér, edición de 1840, pág. 60, secciones 25-28.)

Midrashím adicionales nos dicen que hasatán se le apareció a Sarah tratando de desanimarla en cuanto al bienestar de su hijo Yitsjáq. Más tarde confrontó a Iyóv (Job cap. 1), a Yehoshúa (Zac. 3:1), a Yahoshúa (Mat. 4), a Kefá (Mat. 16:23), y en la tribulación al pueblo del Eterno (Rev. 12), a los que siguen al Eterno y Sus mandamientos en inamovible obediencia (Rev. 12:17; 14:12). En la tentación del Mesías en el desierto, hasatán atacó el mismo corazón de la fe en el Padre y de la obediencia a Su Palabra. Trató de poner tropiezo en el camino de Yahoshúa:

Si eres hijo de Elohim, di que estas piedras se conviertan en pan”.

Yahoshúa respondió con una cita de Devarím (Deuteronomio) 8:3 diciendo:

…no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de toda palabra que sale de la boca de Elohim”.

En este pasaje, hay un doble significado para el pan. Sabemos que el pan es un artículo importante par nuestra supervivencia física. Pero el “pan” es también el alimento de la Toráh a medida que aprendemos de los antiguos eruditos de la Toráh en el judaísmo (Midrásh Rabáh, Éxodo 47:7).

Basados en la interpretación espiritual común del “pan” en el siglo primero, vemos a Yahoshúa apoyando totalmente todas las enseñanzas de Nuestro Padre en el cielo, según se dieron a Moshé en el Monte Sináy.

Después de su tentación, hasatán lleva al Mesías al tope de la esquina sureste del Templo, un lugar al que se le llamaba el pináculo o “la piedra de los trompetistas”. Desde este lugar en el Templo, había como 280 pies (84 metros) hasta el suelo. Hasatán incitó a Yahoshúa a arrojarse abajo citando la autoridad de Mizmór (Salmo) 91:11,12). Sin embargo, hasatán cometió un error fatal; citó el pasaje fuera de contexto y dejó algo fuera: “Él dará a sus ángeles órdenes acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos“. Por consiguiente, Yahoshúa le respondió con una cita de Devarím/Deuteronomio 6:16.

¿Qué está sucediendo aquí? En el judaísmo, aun cuando Elohim no puede ser tentado, sin embargo podemos tratar de dos maneras primarias: 1) no aceptando Sus palabras como verdad autorizada, y 2) citando unas pocas palabras de la Escritura fuera de contexto. Hacer cualquiera de estas dos cosas nos hace poner a YHWH a prueba, y debemos evitar estas cosas a toda costa. En la cita errada que hizo hasatán de Mizmór (Salmo) 91:11-12, él dejó fuera la frase que promete que los ángeles de Elohim guardarán a uno en todos sus caminos. ¿Cuáles son estos “caminos”? en el judaísmo, los “caminos de Elohim” se revelan en sus mandamientos a Israel (Yahoshúa 22:5)

Finalmente, en su tercera confrontación con Yahoshúa, hasatán le ofreció al Mesías gobierno mundial si solamente él se postraba y lo adoraba. Aquí es donde se pone interesante porque la palabra “adorar” se refiere a un poderoso concepto hebreo de servicio mediante la obediencia. La palabra hebrea para el “servicio religioso” a Elohim es avodáh (servicio mediante la obediencia a Sus mandamientos). Esta lleva el mismo peso de la palabra hebrea ovéd que intima adoración a Elohim como se explica en Devarím/Deuteronomio 13:4, y 2 Crónicas 7:19-20.

La adoración en el servicio de YHWH y nuestro servicio se nota en nuestra observancia a Sus mandamientos. Tal vez ahora usted pueda ver lo que está haciendo hasatán con Yahoshúa. Le está ofreciendo al Mesías una supuesta “bendición” de poder mundial a cambio de servicio religioso pero no de acuerdo a la Toráh. Sin embargo Yahoshúa cita de Devarím/Deuteronomio 6:13: “Apártate Satán, porque está escrito: ‘A Yhwh tu Poderoso adorarás, y a él sólo servirás.’”

Aquí se puede ver el juego de palabras hebreas para adorar y servir. Nuestra obediencia a los mandamientos de Elohim es nuestra adoración que es por lo que recitamos diariamente el Shemá de Devarím/Deuteronomio 6:4.

Como “adoradores” del Santo, bendito sea, estamos también en su servicio, y por consiguiente, se nos instruye a amarlo por medio de obedecer Sus mandatos. Siendo que solamente podemos observar Sus mandamientos si los recordamos, por eso él nos manda atar como una señal sus palabras en nuestra mano (yad, que significa fuerza) y en nuestra frente. Esta señal se representa por los tefilím, también llamadas filacterias.1

En el futuro cercano él convencerá a muchos más a darle avodáh por medio de tomar una marca de lealtad religiosa en la mano derecha o en la frente, una señal casi idéntica a la que Elohim mandó a su pueblo a usar en el servicio religioso Véase Revelación 13:16.

Atemos sus palabras de servicio (ovéd) amoroso y adoración (avodáh) en nuestros corazones y mentes. No nos dejemos persuadir a apartarnos de nuestro amante Padre celestial hacia un pretencioso. Todos podemos tratar de aprender cómo adorar apropiadamente a Elohim en el contexto del servicio mediante la Toráh que él nos dio.

(De Messiah: Understanding His Life and Teachings en Hebraic Context, páginas 143-148, por Avi Mordekhái., levemente abreviado.)

Los Pecados y La Enfermedad

Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26.

El entendimiento de la enfermedad y el padecimiento en el judaísmo produjo muchas opiniones de los antiguos eruditos en la Toráh en el judaísmo. Algunos atribuían la enfermedad y el sufrimiento a una falta de generosidad (el “ojo malo”) (Talmud, Babá Metsiá 107b). Otros veían las deformidades y enfermedades como el resultado de vivir en ignorancia de la Toráh (Yojanán 9:22). En la literatura rabínica , una cosa queda clara: tanto la salud como la enfermedad emanan de la misma fuente divina, según se interpreta de estos pasajes en Devarím/Deuteronomio 32:39 y Shemót/Éxodo 15:26.

Primeramente, esto nos trae a la definición del Tanákh de lo que es hacer lo bueno (o lo malo). Hacer lo bueno (según la Biblia de Yahoshúa) es observar los mandamientos de Elohim. Hacer lo malo es negar cualquier parte de esos mandamientos. Todo el mundo se queda corto en vivir según las leyes perfectas de Elohim pero esto no debería impedir a nadie el tratar. Más bien, se nos manda dar todo nuestro corazón al asunto de la obediencia a Su voluntad, siendo que la Alianza dada en el Monte Sináy fue para todas las generaciones de israelitas en todos los tiempos, de nuevo, deducido de Devarim/Deuteronomio 29:13-15.

Está más allá del alcance de este trabajo tratar en detalle los temas del pecado, la enfermedad, y el Mesías. Yo diría que Yahoshúa pareció relacionar la enfermedad con el pecado (Yojanán 5:12-14), sin embargo, fue considerado el gran sanador que perdona la maldad y sana el cuerpo de la enfermedad según se interpreta del Mizmór (Salmo) 103:1-3.

Es en el contexto de estas palabras que Yahoshúa probó su autoridad en la tierra para sanar a un paralítico. En Matityáhu/Mateo 9:2, Yahoshúa le dijo al hombre que vino a ser curado de su parálisis: “Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados”.

En respuesta a estas alarmantes palabras, algunos soferím (escribas) que conocían bien las Escrituras, comenzaron a cuestionar las palabras de Yahoshúa, “en sus corazones”. Así que Yahoshúa les dijo: “¿Qué es más fácil: decirle al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados,’ o decirle: ‘Levántate, toma tu camilla y anda’? Pues para que ustedes sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados, (le dijo al paralítico): ‘A tí te digo: Toma tu camilla y vete a tu casa’”. (Marcos 2:8-11).

Las palabras del Mesías ¡fueron tan precisas! Él no regresó a su afirmación original diciendo: “Ten ánimo, hijo, tus pecados te son perdonados“. En lugar de eso, admitió tener plena autoridad celestial en la tierra para perdonar pecados. Para probarlo, afirmó: “A ti te digo: toma tu camilla y vete a tu casa“. Por medio de sanar al hombre él estaba perdonando sus pecados y así concordando con la interpretación rabínica contemporánea de Mizmór 103:8.

Los soferím no podían argumentar contra lo que acababan de ver porque ellos conocían la Ley Oral y la Ley Escrita por Moisés y las enseñanzas rabínicas sobre este pasaje de HaTehilím (Los Salmos):

R. Alexandrí dijo en el nombre de R. Hiyá b. Abba: Un hombre enfermo no se recobra de su enfermedad hasta que todos sus pecados le sean perdonados, como está escrito: Quien perdona todas tus iniquidades; quien sana todas tus enfermedades. R. Hamuná dijo: Él [entonces] retorna a los días de su juventud, porque está escrito: Su carne será más tierna que la de un niño; él retornará a los días de su juventud”. (Talmud, tratado Nedarím 41a)

(Messiah: Understanding His Life and Teachings in Hebraic Context, (El Mesías: Entendiendo Su Vida y Enseñanzas en Contexto Hebraico), por Aví Ben Mordekáy, págs.164-166.

¿Violaciones Del Shabát?

Matityáhu 12:1, 11; Marcos 2:23; Lucas 6:1; 14:5; Yojanán 5:7-9, 16.

El Shabát (sábado) es por mucho la institución más fundamental y más frecuentemente recurrente institución del judaísmo. En gran medida es el “pegamento” que mantiene unido al judaísmo.

Con su amor a la Ley Oral Mosaica y sus detalles en servir a Elohim, nuestros rabinos tomaron un puñado de reglamentos escritos sobre el Shabat en la Toráh y desarrollaron un elaborado orden de estructura y reglamentos para la observancia del Sábado. A partir de esta intrincada red de pensamiento israelita surgieron los volúmenes del Talmud de Babilonia -Shabat y Eruvín. También en el código de Rambám (Rabí Maimónides, siglo 12) 35 capítulos de su Mishnéh Toráh se relacionan con el Shabat. Siglos más tarde, 175 secciones de otra obra llamada Sulján Arúj, tratan del asunto. Como puede usted imaginar, el Shabat no es asunto de poca monta en el judaísmo, y en el tiempo del Mashíaj Yahoshúa era ciertamente igual de especial.

En las narraciones que registran el “trabajo” de Yahoshúa en Sábado, hay muchos detalles que se desarrollan tras bastidores y “entre líneas” los cuales, honestamente, uno no puede entender a menos que sea un shomer shabat, un observante del día especial de Elohim.

La Mishnáh (Shabat 7.2) enumera 39 clases de trabajos prohibidos en Shabat. Estos se llaman avót o “padres”. Luego bajo cada una de estas 39 clases hay toladót, “hijos”. Así, cuando Yahoshúa realiza una “trabajo” en Shabbat, parecería como que está cambiando las reglas del séptimo día o anulando los reglamentos avót o los toledót. Pero les aseguro que él no violó el Sábado ni abolió los avót o los toledót. El propósito de lo que él hizo fue clarificar las enseñanzas poniendo la tradición rabínica “en su justo curso” con la Toráh.

La Escritura y Los Torót Orales De Moshé

Las Treinta y Nueve Clases

Como he mencionado, hay 39 avót (clases) de trabajos prohibidos en Shabat: coser, arar, cosechar, juntar gavillas, trillar, aventar, limpiar, moler, colar, amasar y cocinar, esquilar, lavar, cortar madera, teñir lana, hilar, hacer un tejido, hacer bordados, mecer dos trenzas, dividir dos trenzas, atar, desatar, hacer dos puntos de costura, cazar venados, matar animales, despellejar y salar carne, curtir, rapar cabello, cortar cuero, escribir dos letras, borrar con el propósito de escribir dos letras, construir, derribar, extinguir fuego, encender fuego, martillar, y cargar de un lugar a otro.

De estos avót, hay numerosas reglas de subclases, toladót (hijos) que definen las categoría primarias. Si usted tiene interés adicional en esto, consulte la Mishnáh, tratado Shabát o los volúmenes talmúdicos Shabát y Eruvín.


En Los Sembrados En Shabat

En Matityáhu 12:1 leemos el siguiente relato:

“En aquel tiempo Yahoshúa iba en sábado por los sembrados, y sus discípulos tuvieron hambre y comenzaron a coger espigas y comer”.

Según algunos de los Perushím (Lucas 6:2I), Yahoshúa y sus talmidím estaban cosechando y por lo tanto violando uno de los 39 tipos de actividades consideradas como trabajo en el Shabat. Lucas dice que “algunos” de los perushím estaban criticando a Yahoshúa, no todos. Esto es importante porque en el judaísmo del siglo uno había por lo menos siete divisiones de perushím, cada una aferrándose a diferentes interpretaciones de lo que constituye “trabajo” según el código mosaico. Obviamente, no todos los grupos estaban de acuerdo en cuanto a halakhá (cómo debe uno andar en los mandamientos). No era asunto de quién estaba correcto o equivocado, porque la halakhá está orientada comunitariamente. Puesto de otro modo, en el siglo primero, y aun hoy día, la halakhá varía de comunidad israelita en comunidad israelita. Por supuesto, siempre hay prácticas comunes a todas las comunidades basadas en la Ley Oral de Moisés pero las particularidades deben ser ajustadas a las necesidades de cada comunidad israelita por un Bet Din o casa de juicio israelita.

En el encuentro entre Yahoshúa y este grupo de perushín en Matityahu 12:1, y Lucas 6:2, estaba en discusión la interpretación de una de las 39 clases de trabajo prohibido en shabat, en este caso cosechar. Yahoshúa estaba agudamente al tanto de las interpretaciones de ellos de la Ley Oral que prohíbe cosechar en Shabat, pero también tenía conocimiento de estas otras interpretaciones rabínicas:

“Ustedes observarán mis estatutos y mis leyes, los cuales si el hombre cumple vivirá por ellas, y no morirá por ellas”. (Yoma 85b)

“La fortaleza de una regla permisiva es mayor”. (Berajót 60ª).

Como resultado, el Mesías enfrentó a sus acusadores con las interpretaciones sobre la vida y la permisividad. Para probar su punto, mencionó la historia de David cuando tuvo hambre con sus hombres un día en que huían de HaMélekh Shaúl (el Rey Shaúl, 1Sam. 21). Además, en cuanto al alimento y el Shabat, tenemos estas opiniones halákhicas:

“Si hay delante de uno varias clases de comidas, uno puede seleccionar y comer, seleccionar y poner aparte; pero no debe seleccionar, y si lo hace, incurre en una ofrenda por el pecado. ¿Qué significa esto? Dijo Ulla: Este es el significado: Uno puede seleccionar y comer el mismo día, y puede seleccionar y poner aparte para el mismo día; pero no puede seleccionar para [usarse] el día siguiente; y si lo hace incurre en ofrenda por el pecado”. (Talmud, Shabat 73b.)

“Por el contrario, Rabí Yosef dijo: Uno puede seleccionar a mano y comer, o seleccionar a mano y poner aparte; pero no puede seleccionar con una canasta o un plato; y si lo hace no es culpable, sin embargo está prohibido”. (Talmud, Shabat 73b.)

“Por el contrario, Abayé dijo: Uno puede seleccionar y comer inmediatamente, y puede seleccionar y poner aparte para uso inmediato; pero no puede seleccionar para [consumo posterior] el mismo día; y si lo hace, se le considera como si estuviera seleccionando para almacenar, e incurre en ofrenda por el pecado. Los Rabinos informaron esto a Rabá. Él les dijo: Nahmani [otro rabino de la era] ha dicho bien”. (Idem.)

Así, como pueden ver, en el siglo primero era una halakhá aceptada entre muchos que uno podía preparar suficiente alimento para consumir el mismo día o en el momento, lo cual, según Yahoshúa en aquel momento en los sembrados, habría incluido recoger granos de trigo de la espiga, restregarlos en las manos y consumirlo. Pero para Yahoshúa eso no era cosechar. Hoy en día, en muchos hogares israelitas ortodoxos, la preparación de alimentos de una lata o caja y hasta recalentar en un horno de microondas se considera halákhicamente permitido sin violar el Shabat (pero no cocinar ni hornear como se haría en días de semana). Sin embargo, esta regla puede variar de comunidad israelita en comunidad israelita.


Los Pobres En El Shabat

Otra regla halákhica sobre el Shabat envolvía las necesidades de los pobres deambulantes, estaban supuestos a tener suficiente alimento para tres comidas (Mishnáh, Peáh 8.7) en Shabat y fue en esta categoría que Yahoshúa faltó…. a muchos perushím (Marcos 14:7). Para ilustrar su punto, él les recordó a sus acusadores la historia de David en 1 Samuel 21:6. Según la narración bíblica, él y sus hombres estaban hambrientos y se les dio a comer del pan de la presencia. ¿Fue erróneo que el hambriento rey David comiera pan consagrado? ¿fue erróneo que el sacerdote en función se lo diera? Claramente, según Yahoshúa nuestro Mesías, eso fue aceptable. En ninguna parte de los comentarios bíblicos israelitas (que yo sepa) se critica a David, al sacerdote o a los soldados por participar del pan de la presencia en un momento de gran hambre. Más bien, YHWH dijo estas palabras al rey Salomón sobre su padre:

Entonces será, que si tú escuchas todo lo que yo te mande y andas en mis caminos, y haces lo que es correcto a mis ojos observando mis estatutos y mis mandamientos, como hizo mi siervo David”. (1 Reyes 11:38).


El Servicio Del Templo En Shabat

En respuesta a otra acusación de violación del Shabat, Yahoshúa mencionó los sacerdotes que “trabajaban” en Shabat:

¿O no han leído ustedes en la Ley, cómo en los sábados los sacerdotes en el templo profanan el sábado, y son sin culpa?” (Matityáhu 12:5).

Ahora bien, he aquí una pregunta para ustedes: ¿Dónde en la Ley Escrita (la Toráh) dice que los sacerdotes en el Templo profanan el sábado y son inocentes? Usted puede buscar por los próximos 100 años y no lo hallará en ninguna parte de la Toráh Escrita. De hecho, según la Toráh Escrita de Moshé en Éxodo 31:14 dice esto:

“Por tanto, ustedes observarán el sábado, porque es santo para ustedes. A todo el que profane el sábado se le dará muerte; porque cualquiera que haga obra en él, esa persona será cortada del pueblo.

1 – Los Israelitas Nazarenos no compartimos la opinión del judaísmo en cuanto al uso de los Tefilim.

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